No sabemos si el título de hoy,
copiando aquella mítica frase dicha por los astronautas del Apolo XIII y
repetida hasta la saciedad en multitud de conversaciones, será aplicable a la
situación actual del equipo o quizás todo forme parte del proceso de crecimiento
natural del mismo, por ello he decidido meter una variante al estilo que hago
en los ejercicios, manteniendo la base del mismo pero introduciendo los
interrogantes al objeto que el tiempo diga cuál será la siguiente modificación,
si signos admirativos o alguna partícula negativa.
El único dato objetivo es que
volvimos a cosechar una segunda derrota en nuestro segundo partido, esta vez
ante Corazonistas, rival al que habíamos ganado en pretemporada con relativa
comodidad y que se presentaba como líder de la competición y que se mantendrá
en tan privilegiada situación una semana más gracias a su rotunda victoria
frente a nosotras (15 abajo quedamos) y, para mayor preocupación del que aquí
suscribe, no se vio un juego fluido y alegre, sino un excesivo atasco que
llevó, en algunos momentos, a ir casi 20 puntos abajo.
No se puede decir que todo sea
negativo, el espíritu de lucha y de remontada no lo perdemos aunque nos falta
rematar la jugada para lograr la remontada, si la semana pasada nos pusimos a
dos a falta de un minuto, en ésta estuvimos a 6 en el minuto dos del último
cuarto y con bola en nuestro poder (es lo que tiene que nos cojan ventaja
antes).
No obstante, para dejar el tema
finiquitado expongamos algunos puntos de lo vivido:
1) Una
persona con bagaje en esto me dijo que parece increíble que vayamos con 0-2 con
ese ritmo brutal de entreno que tenemos (cosa que yo también pienso), no le
supe contestar salvo que seamos “la excepción que confirma la regla” (principio
general del Derecho), estoy convencido que no es el caso.
2) El
entrenador siempre que toma una decisión tiene (o debe tener) una razón para
ello, seguramente incomprensible para unos (en algunas ocasiones hasta para el
mismo entrenador) pero es lo que define su responsabilidad máxima en la
dirección del conjunto y esa decisión siempre es pensando en el bien del
conjunto (aunque parezca lo contrario repito de nuevo).
3) Ahora
vamos 0-2, si la cosa sigue igual y nos plantamos 0-20 la implicación debe ser
la misma salvo elementos externos (como le he dicho a mi ayudante, si seguimos
así, el turrón no nos lo comemos), como muestra un botón, esta semana
aprovechamos la fiesta y entrenamos 4 días, lo haríamos igual si fuéramos 2-0.
4) El
compromiso de mis jugadoras con el proyecto es total y no son palabras vacías y
por quedar bien (si fuera lo contrario, como mínimo me callaría), pero 100% de
asistencia, jugadoras enfermas que vienen, intensidad en entrenos y más intangibles
como dicen los eruditos, hacen que yo esté seguro que la luz en su totalidad
saldrá en algún momento, esa misma de la que sólo se ven destellos, pero que se
ven.
Y nada más por el momento, agradecer
como siempre a los que llegan hasta aquí, esta semana volvemos a tener un duro
rival, Estudio, el mismo que dejó fuera a este club en la primera ronda de
playoffs, hasta entonces seguiremos buscando la entrada a Delfos.
Los caminos llanos desde el comienzo pueden resultar aburridos y provocar la desidia del caminante, para convertirlos en un final escarpado.
ResponderEliminarLas dificultades y su intento de superación hacen crecer al grupo, algo en lo que eres especialista. Y este grupo llegará lejos, estoy segura. Alrededor tenéis mucha gente que no os dejará desfallecer.